Consiguió armar una flota de aproximadamente 200 trirremes en mejor condición que muchos de los barcos enemigos. Se le ha considerado uno de los héroes atenienses durante las guerras médicas que se libraron contra los persas.
En la primera oportunidad figuró como uno de los 10 strategos, luego en la segunda fue uno de los responsables por las victorias obtenidas y destacaron sus participaciones en Artemisio y Salamina, que fueron decisivas.
Aunque fue él quien condujo a su ciudad al poderío dentro del mundo helénico, Temístocles dejó de ser el hombre del momento y fue esta debacle en su popularidad lo que lo llevó al exilio de Atenas alrededor del 472 a. C.
Su pena luego fue cambiada a una condena a muerte, pues se dijo que había intervenido a favor de Persia en la segunda guerra médica.
Temístocles huyó y en el Imperio arqueménida le nombraron gobernador de una región en Asia Menor, donde murió tiempo más tarde en el 459 a. C.
